â??Pienso que hoy el mundo está de cabeza y está sufriendo tanto porque hay tan poquito amor en el hogar y en la vida de la familia. No tenemos tiempo para nuestros niños, no tenemos tiempo para nuestro prójimo, no hay tiempo para poder disfrutar de la compañÃaâ?�.
â??El amor comienza en el hogar, el amor vive en los hogares y esa es la razón por la cual hay tanto sufrimiento y tanta infelicidad en el mundo de hoyâ?¦ Todo el mundo parece estar bajo esa tan terrible prisa, ansioso por desarrollos y riquezas grandiosas, de tal forma que los niños tienen muy poco tiempo para sus padres. Los padres tienen muy poco tiempo para ellos y en el hogar comienza la destrucción de la paz del mundoâ?�
â??Veo a Dios en cada ser humano. Cuando lavo las heridas de los leprosos, siento que estoy curando al mismo Señor. ¿No es una experiencia hermosa?â?�
â??Cuando veo la miseria, siento ira en mi interior. Yo no apruebo el sentir cólera. Pero es algo que no puedes evitar después de ver EtiopÃa".
â??La más terrible pobreza es la soledad y el sentimiento de no ser amadoâ?�.
â??La más grande enfermedad hoy en dÃa no es la lepra ni la tuberculosis, sino el sentimiento de no ser reconocidoâ?�.
â??Hay más hambre en el mundo por amor y por ser apreciado, que por panâ?�.
â??Algunas veces pensamos que la pobreza es sólo tener hambre, frÃo y no tener un lugar donde dormir. Pero la pobreza de no ser reconocido, amado y protegido, es la mayor de las pobrezas. Debemos comenzar en nuestros propios hogares a remediar esta clase de pobrezaâ?�.
SOBRE LA GUERRA
â??Nunca antes habÃa estado en una guerra, habÃa visto hambre y muerte. Y me preguntaba a mà misma, â??¿Qué sienten ellos cuando hacen esto?â?� No lo entiendo. Todos son hijos de Dios. ¿Por qué hacen esto? No lo entiendoâ?�
(Beirut 1982, durante la lucha entre el ejército israelà y las guerrillas Palestinas)
â??Por favor escojan el camino de la paz. En un corto tiempo puede haber vencedores y perdedores en esta guerra que todos tememos. Pero eso nunca puede, ni nunca justificará el sufrimiento, el dolor y la pérdida de vidas que vuestras armas causarán"
(Carta al Presidente de Estados Unidos George Bush y al Presidente de Irak Saddam Hussein, Enero 1991)
SOBRE EL ABORTO
â??El Aborto es un asesinato en las entrañas... Un niño es un regalo de Dios. Si tú no lo quieres, dámelo a mÃ".Â
â??El más grande destructor de la paz es el aborto, porque si una madre puede matar a su propio hijo, ¿qué nos queda a nosotros, matarte a ti y tú matarme a mÃ? No nos queda más que esoâ?�.
â??Es algo muy pobre decidir que un niño debe morir para que tú puedas vivir como lo deseasâ?�.
SOBRE EL TRABAJO DE SU VIDA
â??Nosotros sentimos que lo que estamos haciendo es sólo una gota en el océano, pero el océano no estarÃa tan lleno si no existiera esa gotaâ?�.
â??El otro dÃa soñé que estaba a las puertas del cielo y Jesús me dijo: Regresa a la tierra, aquà no hay barrios de indigentesâ?�.
â??El milagro no es que hagamos este u otro trabajo, sino que nos sintamos felices de hacerloâ?�.
SOBRE EL AMOR
â??Si tú juzgas a la gente, no tienes tiempo para amarlaâ?�.
â??Trato de dar a los pobres amor, lo que los ricos no podrÃan conseguir con su dinero. No, yo no tocarÃa a un leproso por mil libras esterlinas; sin embargo, voluntariamente lo curarÃa por el amor de Diosâ?�.
â??He descubierto la paradoja de que si tú amas hasta que te duela, llega un momento en el que ya no sientes dolor, sólo más amorâ?�.
â??No estoy completamente segura de cómo será el cielo, pero sà sé que cuando llegue la hora de que Dios nos juzgue, él no te preguntará, ¿cuántas cosas buenas has hecho en tu vida?, más bien preguntará, ¿cuánto AMOR pusiste en lo que hiciste?â?�.
â??Sentirse no reconocido, no amado, no protegido, olvidado por todos, pienso que es un hambre mucho más grande, una pobreza mucho más grande, que la de la persona que no tiene nada para comerâ?�.
â??No pienses que el amor, para ser genuino, tiene que ser extraordinario. Lo que necesitamos es amar sin cansarnosâ?�.
â??Cada vez que sonrÃes a alguien, es un acto de amor, un regalo a esa persona, una cosa hermosa. Los buenos actos son eslabones que forman una cadena de amorâ?�.
SOBRE EL SERVICIO A DIOS
â??Ten fe en las pequeñas cosas, porque es en ellas que reside tu fuerzaâ?�.
â??Cada uno de ellos (pobres, enfermos, abandonados...) es Jesús disfrazado.â?�
â??Soy un lapicito en la mano de un Dios que escribe y va a enviar una carta de amor al mundo.â?�
â??Yo no rezo para conseguir éxito. Sólo le pido a Dios que me ayude a ser fielâ?�.
â??Sé que Dios no me dará algo que yo no pueda manejar. Sólo deseo que Ã?l no confÃe demasiado en mÃâ?�.
â??Mucha gente confunde nuestro trabajo con nuestra vocación. Nuestra vocación es el amor de Jesúsâ?�.
â??DulcÃsimo Señor, hazme merecedora de la dignidad de mi alta vocación y sus muchas responsabilidades. No permitas nunca que la deshonre, propiciando la frialdad, la falta de piedad o la impacienciaâ?�.
â??Las palabras que no aportan la luz de Cristo, agradan a la oscuridadâ?�.
 â??En esta vida no podemos hacer grandes cosas. Sólo podemos hacer pequeñas cosas, con un gran amorâ?�.
â??DeberÃa haber menos conversación; un lugar para la prédica no es un lugar de encuentro. ¿Qué haces entonces? Toma una escoba y limpia la casa de alguien más. Con eso será suficienteâ?�.
â??No nos sintamos satisfechos sólo por dar dinero. El dinero no es suficiente. El dinero se puede conseguir, pero ellos necesitan que vuestros corazones los amen. Por lo tanto, derrama tu amor en todos los lugares por donde caminesâ?�
â??Necesitamos encontrar a Dios y él no se encuentra entre el ruido y la intranquilidad. Dios es amigo del silencio. Mira cómo la naturaleza, los árboles, las flores, la hierba crecen en silencio; mira las estrellas, la luna y el sol, cómo se mueven, en silencioâ?¦ Necesitamos silencio para poder tocar las almas, de nuestro prójimoâ?�
â??Al final de nuestras vidas, no seremos  juzgados por cuántos diplomas hemos recibido, cuánto dinero hemos conseguido o cuántas cosas grandes hemos hecho. Seremos juzgados por: Tuve hambre y me diste de comer. Estuve desnudo y me vestiste. No tenÃa casa y me diste una posadaâ?�.
â??¡Jesús es mi Dios. Jesús es mi Esposo. Jesús es mi Vida. Jesús es mi único Amor. Jesús es mi Todo!â?�.
Si todavÃa no has recibido a Jesús en tu corazón, te invito hacerlo, repitiendo esta oración:
â??Querido Jesús, yo creo que tú eres el Hijo de Dios y mi Salvador. Necesito que Tu amor, me limpie de mis pecados y maldades. Necesito Tu luz para dejar atrás toda la oscuridad. Necesito Tu paz para llenar y satisfacer mi corazón. Por eso, abro la puerta de mi corazón y te pido que vengas a mi vida. Entra en lo más profundo de mà ser. Aménâ?�
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